Germán Pallardó Roca - 22-07-2005 11:25:44 | Categoria: Libros.

Con esta única palabra Alan Moore cambió el mundo del cómic de superheroes. Ya había apuntado maneras en "V de Vendetta" pero "Watchmen" es su obra maestra, un tebeo que es más que eso, un tebeo que debería de enmarcarse junto con obras maestras de la literatura como el Quijote. En él, Moore utiliza todos los trucos de guionista que conoce, y exprime las posibilidades del medio hasta niveles que no han podido ser superados todavía.

En "Watchmen", los superheroes son simples humanos que un día decidieron tomarse la justicia por su mano. Gente que enfocó sus locuras, frustraciones y miedos en la lucha contra el crimen. Gente que se equivoca y que a veces no lo quiere reconocer. Gente que lucha por crear un mundo mejor aún a costa de destruirlo.
El único al que se podría considerar un superheroe clásico es al Dr. Manhattan, un hombre al que un desgraciado accidente convierte en algo más que humano. Y sin embargo, a pesar de su dominio sobre la materia no es capaz de comprender las relaciones humanas, ya que ha trascendido a ellas.

Y "Watchmen" es mucho más que eso. Moore, con la precisión de un relojero suizo, enlaza las historias, ensamblándolas de forma que todo encaja al final. "Watchmen" son historias dentro de historias dentro de historias. Guiños complices y segundas lecturas que para el lector atento suponen un reto y una gran satisfacción.
No me enrrollo más y os dejo unos enlaces en los que gente que escribe mejor que yo y con más ganas explica de qué va todo. Y en el último, un regalo (no se lo digais a nadie), la serie completa escaneada, para los que andais algo cortos de pasta. Aunque también os digo que pocas cosas merecen más la pena como comprar este cómic y daros el gustazo de leerlo en papel una y otra vez.
Watchmen
Crítica en Bibliópolis
El cómic en si
PENSAMIENTO DEL DÍA: Hoy voy a vampirizar sin pedir permiso ni nada un comentario que encontré en un blog que visito a veces: Le Fabuleaux Destin. Dice así y cada vez que lo leo más me gusta el símil:
Para mí la vida es como una autopista. En el tema de las relaciones, me refiero. Tú vas viviendo como quien conduce por una autopista. Y las personas que te encuentras, tus posibles parejas, son las salidas. Algunas las pasas de largo, porque sabes que no llevan a ningún lugar que te interese. En otras te paras creyendo que es la salida definitiva, pero cuando ves que no es así, enseguida vuelves a entrar en la autopista. Evidentemente, también hay buenas salidas, de destino inmejorable, que te las pasas sin querer. Normalmente, por ir demasiado rápido o por tener la cabeza puesta en una salida posterior que nunca suele satisfacer las expectativas. Y así vas conduciendo, durante toda tu vida, en busca de la salida perfecta.
Anotación por Germán Pallardó Roca a las 11:25:44
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Donde Germán se hace el Interesante... ni su autor se hacen responsables de los comentarios aqui hechos. Cualquier comentario insultante o fuera del tema, será borrado.
Comentarios:
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Muy bonita analogía, si tu la has cogido robada yo la vampirizo cambiándole un poco el sentido, para fastidiar más:
Para mí el amor es como una autopista. Uno va conduciendo horas tras horas, días tras días, intentando buscar la salida adecuada, la salida perfecta que alcance tu mejor destino (la mujer perfecta). Pero a veces por errores propios o bien por las malas señalizaciones uno se equivoca y cree estar saliendo para conseguir llegar por fin al lugar (una mujer que se cree un verdadero amor) y no es así, y aunque uno apriete mucho el acelerador y queme más gasolina, no es así, no es el lugfar que uno desea llegar. Entonces vuelve uno a la autopista para seguir buscando esa salida y a veces el cansancio de conducir (agotamiento de esforzarse en las relaciones) o el pararse en un zona de descanso para comer (estar pendiente de otras cosas, dejando aparte el amor, siguiendo en la autopista, pero sin un interés especial por encontrar la salida) hacen que perdamos más y más tiempo. Otras veces vamos tan veloces conduciendo, que ni el asfalto mojado, ni el fulgor del sol hacen que salgamos por una u otra salida y las pasas sin querer, pero nada hay que se haga sin sentido, si las pasas es porque en esos momentos tienes que pasarlas. Y sigues conduciendo, a lo largo de tu vida, pero lo importante no es encontrar la salida perfecta, porque seguramente volverás a equivocarte, lo realmente relevante es saber conducir bien y no perder el ánimo, y saber que aunque existan cambios de sentido, varios carriles o la carretera esté mal conservada, uno sea lo suficientemente fuerte para poder seguir conduciendo (mantener el ánimo bien alto y no buscar salida, no preocuparse de ello) y será entocnes cuando las salidas (las disminuidas de cascos no, sino las mujeres) aparezcan siendo más sugerentes.Enviado por McCoy el 22-07-2005 a las 13:02:11
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Hola carinyeeeeet! Me siento responsable de que encontraras tal página (la del Fabuleux Destine). Imagino que la pillaste de mi enlace, aaaayssss.... qué orgullosa estoy de mis amiguitos. Un petó ben gros pel meu "amiguito" preferido! Muuuua!
Enviado por Jessiebug el 24-07-2005 a las 20:09:19
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